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25 de agosto de 2006

Minuto a segundo

If you can understand what I'm saying, you're not paying attention.
Notre musique

Today, too, I had an experience that I hope I shall understand in a few days' time.
Det perfekte menneske


El amor de mi vida pasa frente a mí. Flota buscando remedios que el pasado se encarga de escoder en sus roperos. Minuto a segundo te despojas de color y carne, estrategia inútil del que se sabe cuerpo.

Mi poética es victimaria. Derrotado, la belleza aumenta el batallón de heridos desvanecidos, barcos hundidos de alerta arrojada. Hube recorrido entonces los jardines hipocondríacos que florean otros finales. Laurel que se cuela a los suspiros malabares.

Se hace llamar experiencia
y descube los hombros
como señal destino. Así inclina
sus cabellos lacios sobre
mis hombros pendidos. Liso
a una vertical esperanza
mi abecedario de frustraciones
y sueños. Ilumina la noche,
intercambio de oscuridad
por vacantes extravíos. Así
mi amor me pierdo, empeñando
la posibilidad de prender
la luz.

6 de agosto de 2006

Que reste-t-il de nos amours?

Estoy decidido a terminar de ver la serie de Antoine Doinel. Ya sólo me falta El amor en fuga, hace unos días renté Domicilio conyugal y es irremediable mi admiración por Truffaut. También vi hace como quince días El hombre que amó a las mujeres. El mismo Doinel habla sobre la forma en que Truffaut considera la vida a través del cine: de lo particular a lo general. Son los detalles los que nos muestran al ser humano y no como en Hollywood, que es el ser humano que se define en las grandes aventuras, esa es la diferencia con el cine europeo. En ese sentido el cine canónico europeo es más literario y el gringo es más plástico.

¿Qué pasa cuando se fija como objetivo lo cotidiano, entonces se eleva, se transforma al fijarse? ¿Deja ser cotidiano?

3 de agosto de 2006

Mapaches


Hay un club muy particular que reúne a todos sus miembros los lunes primeros de mes en el Parque Hundido. Al pensar en el lugar, uno podría decir que se juntan para hacer yoga, aeróbics, tae kwan do o cualquier otro ejercicio que saque las toxinas del cuerpo. Pero este grupo no es así. No sé ni cómo se llaman, pero una vez que pasa trotando debajo del fresno, donde suelen congregarse, fingí un calambre y escuché disimuládamente su plática. Hablaban sobre pájaros, pero ninguno de ellos utilizaba la jerga propia de los zóologos, biólogos o demás estudiosos de las ciencias naturales. Mientras más escuchaba los relatos de cada persona, mayor era mi estupefacción. Este era un grupo que se juntaba para compatir las "experiencias místicas" con las aves.

Primero pensé que aquello se trataba de una descarada congregación de zoofílicos unidos por las alas o algo así. Aunque, para mi sorpresa y alivio, el origen y centro de su charla era algo retorcidamente distinto. Estas personas decían poseer revelaciones hechas por las mismas aves. Los ruiseñores, palomas, golondrinas o demás pájaros urbanos volaban juntos a ellos por algunos segundos y después desaparecían. La experiencia que escuché por parte de Katy, la secretaria, 27 años, soltera, fue que una mañana mientras salía a tirar la basura, un canario posó ante ella sobre el bote de basura y tan rápido como llegó se fue.

Varia y diversas eran las historias contadas aquella mañana, todas relacionadas con estos misteriosos e indescifrables encuentros con las aves. ¿Qué cosa más rara puede existir y aparentemente metafísica que un pájaro te revele algo? Bueno... Eso creía yo hasta que esta mañaba un colibrí se detuvo literalmente en el aire ante mi total asombro, por ¿10 segundos? ¿Qué hace un colibrí en esta ciudad tan contaminada? ¡Mi patio ni si quiera tiene plantas!

Después de vivir este inesperado evento pensé que podía asistir al grupo para contar esta asombrosa experiencia. Pero días después pasó algo funesto. El mismo colibrí, reconocí su color y tamaño, se suspendió ante mí. Sin pensarlo acerqué rápidamente mis dos manos y lo atrapé. Justo en ese instante, toda la energía de sus alas se apagó de repente, fulminadas por la tibia cavidad de mis manos.

No tuve ningún encuentro después con otros colibríes o pájaro alguno. Ni si quiera un cuervo o zopilote. Mi depresión fue tan grande que ahora coordino un grupo que se junta todos los domingos primeros de mes en el mismo parque. Mapaches es el nombre del club que espera más asistentes.

27 de julio de 2006

Los solos

Raúl Bañuelos

Los solos no tienen compañía porque no
quieren asolar a nadie.
Envidian al que fueron antes
y al que serán mañana.
Se saben mejores sin ellos mismos
y peores si no existieran.
Tienen sembrado un terreno lejos de todas partes
que cosecharán un día lloviendo.
Sufren porque quieren. Si a nadie quisieran
sufrirían por cualquier otra cosa.
Les gustan las multitudes para sentirse más.
Y hay tardes enteras en las azoteas donde
acompañan el atardecer.
Se quedan viendo una nube, una calandria, una belleza
de cuerpo para viajar en el corazón del instante.
Se meten a bares donde nadie sino todos estarán con
ellos.
Beben cerveza sin sed. Lloran sin lágrimas. Piden sin
ofrecer.
Son una casa sin abandonar. Dejados hacia lo que
dan.
Tienen un agujero extra debajo de la puerta
y un vidrio delicadamente quebrado en la ventana.
Se sacan a balcón para verse en compañía del aire.
Les duele lo que no gozan sin medida.
Los solos piden lo que han de dar. Tienen todo que dar.

Lo mucho que aman es el mayor secreto del mundo.

Praxis Dosfilos. Universidad Autónoma de Zacatecas. 1996.

13 de julio de 2006

Definiciones de un cangrejo

El cangrejo vive a ras de la arena. Tiene el mejor ángulo de vista y también él más humilde. Hay cangrejos que suben a las palmeras y erróneamente se les llama cocoteros, es que lo que realmente hacen es alcanzar y ser un poquito como sus vecinas, las gaviotas.

El cangrejo a la vez tiene condiciones que le permiten regenerarse ante cada batalla, ya que este animalito de aspecto extrafalario, pésimo nadador y de frágil textura sin caparazón que lo proteja, torna con o sin tenazas contra la inmortalidad errante (y esto es lo que más me llama la atención de este pequeño crustáceo); así perdió ante Heracles, el cangrejo de los primeros tiempos por combatir junto a la Hidra.

Y es que el cangrejo tiene en alto el valor de sus amigos, aún cuando exista aquella especie llamada ermitaña, que de cualquier manera se define así misma a partir del otro, del que el mismo cangrejo decidió dejar.

El cangrejo es animal fabuloso y fabulable. Busca la concha abandonada exacta, atinadamente vacía. Le servirá para renombrar lacónicamente la vida o la muerte con que está dispuesto a enfrentar el talón que por la perpetuidad lo seguirá.

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