Categorías

amor (51) arte (7) cine (53) cuento (31) diario (139) English (15) ensayo (38) espiritualidad (4) humor (16) imagen (2) Krishnamurti (6) lenguaje (9) literatura (13) música (3) narrativa (42) pensamientos (20) poesía (117) préstamos (86) prosa poética (30) sociedad (8) sueños (3) talent campus (1) video (9)

21 de febrero de 2021

Biónicos


Para todos los familiares de los fallecidos por Covid-19.

Repitan conmigo: tenemos derecho a la tristeza. 
Ahora sustituyan la palabra tristeza por la palabra consuelo.
 
Nuria Labari

Una alteración,
quizás una prueba
de humanidad o de sombra,
una constante calma
antes de la muerte esperada,
un infierno antes del silencio
de un teléfono que no oxigena:
ningún iPhone supo cuándo
empezaron los ritos funerarios.

Anoché pasé por los biónicos
pero solo estaba la hija, cansada,
esperando... esperando...
No vi a su madre.
No la veré nunca más.
Tampoco ella.
No los veremos más
y en eso radica
toda la jodida tristeza
de los amantes que no se
despidieron,
de los amigos que no se
sonrieron,
de los padres que no se
arrepintieron,
de los ojos que no
vieron,
de las cenizas
que quedaron.
 
Mi abuelo partió lleno de hambre
y cuando los abuelos parten
se llevan consigo
el alivio del universo.
Son el árbol caído donde
un perro mueve la cola
y el tiempo se detiene,
los recuerdos están hechos
de la misma materia
distante e inerte
en los que ningún bote
puede atracar.
 
¿Qué se puede hacer?
Se llevaron consigo
la mula de seises,
la letra de aquel bolero,
una película en blanco y negro;
un juego, una rima, un rezo
que ya no existen;
las velas del pastel
y las mañanitas,
Alá Mio, Alá Bao,
Alá Bim bon bá;
se llevan consigo
los souvenirs del viaje
con todo y valijas,
las toallas para la playa,
los domingos en casa,
el mismo chiste
y la misma carcajada;
la receta irrepetible,
el abrazo infalible,
la casa de la infancia;
un mensaje, un llanto
encogidos en una palmada:
es raro que digamos
te extraño
a quienes más amamos
porque son los menos
extraños de nuestra
existencia.

Orfandad de abuelos,
padres, hermanos
e hijos, donde la única
arma posible
es subtitular el silencio.
El duelo áspero y violento
que reprimimos en tiendas,
supermercados y pasillos
detrás del cubrellantos kn95,
como si nada pasara
ni nadie hubiera nacido.
La pena no se calla
haciendo streamings
o unboxings vacíos,
porque aún no hay
tecnología biónica
que supla las mutilaciones
del alma.

¿Qué se puede hacer?
Al fondo de estas tumbas
se pueden ver
los océanos del mundo.
Las palabras salvan vidas.
Habla.

14 de enero de 2021

Despedida a mi abuelo, José

Oda a la Edad

Pablo Neruda

Yo no creo en la edad.

Todos los viejos
llevan
en los ojos
un niño,
y los niños
a veces
nos observan
como ancianos profundos.

¿Mediremos
la vida
por metros o kilómetros
o meses?
¿Tanto desde que naces?
¿Cuánto
debes andar
hasta que
como todos
en vez de caminarla por encima
descansemos, debajo de la tierra?

Al hombre, a la mujer
que consumaron
acciones, bondad, fuerza,
cólera, amor, ternura,
a los que verdaderamente
vivos
florecieron
y en su naturaleza maduraron,
no acerquemos nosotros
la medida
del tiempo
que tal vez
es otra cosa, un manto
mineral, un ave
planetaria, una flor,
otra cosa tal vez,
pero no una medida.

Tiempo, metal
o pájaro, flor
de largo pecíolo,
extiéndete
a lo largo
de los hombres,
florécelos
y lávalos
con
agua
abierta
o con sol escondido.
Te proclamo
camino
y no mortaja,
escala
pura
con peldaños
de aire,
traje sinceramente
renovado
por longitudinales
primaveras.

Ahora,
tiempo, te enrollo,
te deposito en mi
caja silvestre
y me voy a pescar
con tu hilo largo
¡los peces de la aurora!

23 de mayo de 2020

Carta a Greta

Querida Greta:

Tenía meses con ganas de sentarme a escribirte esta carta. Sé que no vas a leerla pronto, tampoco sabía muy bien cómo empezarla o qué decirte exactamente, pero en todo caso hay cosas que quiero guardar para ti.

Cuando era niño, tus abuelos, tus tíos y yo teníamos algunos rituales. Uno de ellos era que cada Día de Muertos íbamos a comer a una pizzería (que ya no existe ahora) y mi papá componía una "calavera". No recuerdo si la dejaba para los dueños de la pizzería o si nos la llevábamos a casa. Más tarde, por la noche, íbamos al parque Morelos para ver todos los puestos que vendían pan de muerto, calaveras de dulces, parcas o diferentes cosas relacionadas con ese evento. Mi abuela Reyna acostumbraba poner un altar para sus seres queridos, sobre todo para su mamá y sus hermanos, a los cuales yo no conocí. Tú tampoco conocerás a tu abuela Reyna, pero la conocerás a través de mí, así como poco a poco irás aprendiendo sobre esta cultura de la cual formarás parte.

Otro ritual que tenía con mi papá, era ir a videoclubs, algo que ya no existe tampoco. Primero sabrás lo que son las películas, las historias contadas en audio y video. Estoy seguro que estás fascinada, primero por escuchar los cuentos con los que te iré alimentado y luego por que tú misma escojas tus propias historias. En estos días ves las películas o series desde tu computadora, celular o televisión inteligente, pero en mis tiempos íbamos a tiendas especiales para rentar videocasettes: primero Betamax, luego VHS y en los últimos años DVD y Blurays, y en esos formatos veíamos las historias. También íbamos mucho al cine, era algo que me gustaba mucho hacer con mi familia. El ritual de hacer la fila, comprar los boletos, las palomitas y la mayor parte de las veces, ver a tu abuelita Lucía dormirse mientras el resto veíamos la película.

Vienes a un mundo convulso, que está cambiando, no es el mismo en el que crecimos tu mamá y yo, a todos nos tocará aprender por igual y contigo también renaceremos. 

Todavía no te conozco, pero cuando pienso que muy pronto te voy a ver, me emociono. Quisiera contarte en unas líneas, mil cosas por las que he pasado en la vida, pero tardaría otros 36 años en contártelos. Me gustaría, como una invitación y no una obligación, que cuando cumplas 36 años, reflexiones también por dónde has ido, cómo vas en el camino de conocerte a ti misma, hacia dónde quieres ir. Tu mamá y yo te hemos visto ir creciendo en su vientre, vemos cómo te mueves, tanto que ya estamos esperándote con muchas ganas para llevarte el ritmo. He soñado contigo durante estos meses y ya siento que durante el transcurso de tu vida también tendremos nuestros propios rituales, nuestras maneras de entendernos como familia; que seguiremos, quitaremos, modificaremos o crearemos nuevas formas de estar en el mundo, Greta, para que luego sigas tú, tu propio camino.

Es muy posible que nazcas mañana y quiero que esta carta sirva también como un recuerdo para tu mamá, porque en esta primera vez que me dirijo a ti, también quiero decirle a tu mamá que hagamos juntos un viejo ritual: el de seguir enojándonos juntos para luego hablar y perdonarnos; el de reír de cosas que a veces a ella no le dan gracia y a mí mucha, o al revés; el de viajar y caminar en lugares tomándonos de la mano (aunque a tu mamá no le encante); el ritual de mirarte crecer hasta que todos nuestros cabellos sean de color gris. Y por eso le pregunto a tu mamá, ¿quieres casarte conmigo?

Supongo que para cuando leas esto, Greta, ya sabrás cómo terminó esta historia. Con todo mi amor,

Tu papá.

7 de marzo de 2020

2019

He sido intermitente en los últimos años haciendo este cuestionario. 2017 había sido el año más reciente en ser reseñado y no es que no tenga ganas de venir acá o incluso imaginarme respondiendo algunas preguntas del cuestionario en mi día a día en cada inicio de año... solo que cada vez tengo menos tiempo; así que no postergaré más esta publicación. Aquí vamos:

1. ¿Qué hiciste en 2019 que nunca habías hecho antes?
Haber hecho una fila larguísima de cinco horas para tener gasolina. 

2. ¿Cumpliste tus deseos del año pasado y harás más para el próximo?
Sí lo cumplí, el más importante. Y ya estoy haciendo algunos de este mismo año.

3. ¿Alguien cercana a ti tuvo una hija(o)?
Sí, varias personas. Primas y amigas.

4. ¿Alguien cercano a ti murió?
Sí, mi abuela materna y es un evento que me ha marcado mucho. Ella tiene algunas entradas en este blog y seguramente más adelante escribiré más sobre ella.

5. ¿Qué países visitaste?
 Solo Estados Unidos a principios y finales del año por unos días.

6. ¿Qué te gustaría tener en 2020?
  Organización suficiente para todo.

7. ¿Qué fecha(s) recordarás especialmente del 2020 y por qué?
12 de septiembre, la fecha en que nos enteramos.

8. ¿Cuál fue tu mayor logro del año?
Concebir.

9. ¿Cuál fue tu mayor fracaso?
  La muerte de mi abuela.

10. ¿Sufriste un accidente o enfermedad grave?
  No.

11. ¿Cuál fue la cosa más bella que compraste?
  Flores y música.

12. ¿A quién admiraste más este año?
 A mi tía y mi mamá por acompañar a mi abuela.

13. ¿A quién no admiraste para nada?
 A los medios chayoteros.

14. ¿En qué te gastaste el dinero principalmente?
 Pago de deudas.

15. ¿Qué evento te emocionó más?
La primera ecografía.

16. ¿Qué canción te recordará siempre el 2019?


 17. Comparando con el año pasado, ahora eres:

i. ¿Más o menos feliz? Más y menos.
ii. ¿Más o menos gordo? Más.
iii. ¿Más o menos rico? Menos.

18. ¿Qué te hubiera gustado hacer más?
  Leer, leer, leer, leer y ver las películas nominadas a los Óscares.

19. ¿Qué te hubiera gustado hacer menos?
Usar el cel.

20. ¿Cómo pasaste tu Navidad?
 Viajando.

21. ¿Te enamoraste en 2019?
  Ya estaba enamorado.

22. ¿Cuántas personas te gustaron?
Solo L.

23. ¿Cuál fue tu programa de TV favorito?
Ninguno.

24. ¿Odias a alguien que no odiabas el año pasado?
Uno que otro pseudo periodista.

25. ¿Cuál fue el mejor libro que leíste?
El proceso de Franz Kafka.

26. ¿Cuál fue tu mayor descubrimiento musical?
Pamplemousse Music.

27. ¿Qué quisiste y conseguiste?
Estar con mi abuela en los momentos finales.

28. ¿Qué quisiste y no conseguiste?
Pedir perdón a personas que quiero.

29. ¿Cuál fue tu película favorita de este año?
Shoplifters (2018) y Dos Papas (2019). Fue hasta 2020 que vi otras que me gustaron mucho.


30. ¿Qué hiciste en tu cumpleaños y cuántos tienes?
Un tour por el centro. 36.

31. ¿Cuál detalle hubiera hecho tu año inmensurablemente más agradable?
Pasar un año más con mi abuela.

32. ¿Cómo describirías tu forma de vestir en 2020?
Práctica.

33. ¿Qué te mantuvo equilibrado(a) mentalmente?
Hablar.

34. ¿Con cuál celebridad o figura pública te entusiasmaste más?
Con Álvaro Pallamares

35. ¿Qué cuestión política te sacudió más?
Los feminicidios

36. ¿A quién extrañaste?
Respuesta obvia.

37. ¿Cuál fue tu persona nueva favorita del año?
Nadie en especial.

38. Di la lección de vida más valiosa que hayas aprendido en 2019.
Hay vida después de la muerte (no necesariamente en un sentido metafísico).

39. Cita la letra de una canción que resuma tu año.



8 de diciembre de 2019

Nota al pie de página

Como un acordeón, arriba-abajo,
volcán y magma, isla y cielo,
sima camaleónica con tesoros
incrustados al muro de letras
que atenta escucha a la cima
algebraica casi geométrica
entre el vaivén, el tic-tac,
entre el karma y el dharma,
entre el ven y el van,
tsunami que atosigas al viajero
inclemente tempestad de pausas,
de copos de tinta oscura
que aclaras con la misma pesadez
con la que el oro se hunde
hacia donde los navegantes
desterrados de sentido
lanzan la cera con la que Ulises
cubrió sus pestañas [1].

______________________________
1. En realidad, Ulises ordenó tapar con cera los oídos de sus remeros y se hizo atar al mástil del navío.

Archivo del Blog

Todos los derechos reservados. Con tecnología de Blogger.
Scroll To Top